El primer prototipo racial fue aprobado por la F.C.I el 29 de noviembre de 1946.
Anteriormente no existía ningún prototipo oficial en el Mastín Español. Se tomó como referencia las medidas biométricas de
tres ejemplares originarios de la zona central de España (Toconera, Arrogante y Cevera). Estos ejemplares reflejaban un tipo
de mastín más ligero que el actual, de buena talla, patilargo y de un peso alrededor de los 50 kilos. Era el tipo de mastín
habitual en la ganadería estante y en las rehalas utilizadas para la caza mayor.
En 1981 y después de contrastar todas las estimaciones biométricas posibles de ejemplares de calidad contrastada se aprobó
un nuevo prototipo que perduraría hasta nuestros días. Su principal objetivo fue recuperar el mastín mucho más grande usado
en la ganadería trashumante. Tipicidad racial, cabeza ancha, grande y fuerte con papadas bien marcadas, estructuras y aplomos
correctos, marchas poderosas, buen hueso y un temperamento equilibrado es lo que define a nuestro gran moloso.